Mi camino comienza mucho antes de mi propia experiencia: en 1960, mi abuelo inició de manera autodidacta en este oficio, construyendo con esfuerzo, dedicación y pasión una base que luego transmitió a mi papá, Juan Patricio Draghi, quien lleva más de 40 años trabajando en la platería.

 

Yo crecí dentro de ese mundo, rodeado de herramientas, banco de trabajo, fuego y metal, aprendiendo desde muy chico el valor de crear con las manos y el respeto por un oficio que representa una parte esencial de mi historia familiar. Hace cinco años comencé mi formación directa junto a mi papá, incorporando técnica, experiencia y desarrollando mi propia mirada dentro de este camino.

 

Hoy busco continuar con la esencia de la platería artesanal, combinando tradición, identidad y una visión personal. Cada pieza que realizo refleja autenticidad, detalle y el valor de lo hecho a mano, con el compromiso de seguir construyendo mi propio camino dentro de este oficio.

 

Desde 1960, oficio, tradición y pasión por la platería artesanal.